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Hasta siempre, siempre Robe

Todos, en algún momento, buscamos fuera, en referentes, lo que aún no hemos forjado por dentro. Nuestra identidad, esa obra siempre inacabada, necesita espejos donde reconocerse, y andamios sobre los cuales construirse.

Al principio, esos referentes suelen ser lejanos, casi míticos: héroes de ficción, figuras imposibles, ideales utópicos. Son brújulas que apuntan a un norte inalcanzable, a los que puedes detectar ciertos valores.

Luego, la búsqueda se hace más terrenal, más íntima. Figuras públicas y destacadas por sus acciones, su arte o sus maneras. Incluimos las artes como medio para la exposición y comunicación de pareceres, sentidos y sentimientos. La música, arte por excelencia, banda sonora de nuestra existencia, a la que quizás no puedas o sepas formar parte, pero si nos acompaña en la noche o en la soledad, versos que nombran lo que no sabíamos sentir o decir,... el arte que nos explica mejor que cualquier discurso. Creaciones donde encontramos un reflejo de lo que empezamos a ser, en lo que nos gustaría convertirnos y a las que nos aferramos por identificación.

Pero con el tiempo —al menos en mi caso— el foco se desplaza otra vez, sin desechar lo asumido dejamos de buscar solo en el arte para mirar a la gente que camina a nuestro lado.
Familiares que resisten en silencio, personas que eligen integridad, personas cercanas cuyas luces —y también sus sombras— nos enseñan más que cualquier tratado.

Referentes de carne y hueso, cuyas huellas podemos seguir sin mitología, con admiración quieta y respeto consciente. Ya no buscamos mitos. Buscamos huellas.

Aunque en vida ya lo hacía tarareando sus rimas y letras, ahora con su marcha, quiero honrar al poeta que no me dio respuestas, sino preguntas incómodas; que no me ofreció un modelo a seguir, sino un ejemplo de cómo romper moldes. No me dio una máscara, sino un espejo roto que en cada fragmento, aprendí a cortarme y a reconocerme.

No es con el primero que me pasa, ni creo sea el último,... pero cierto es, que es uno de los que he sentido más cercano, fueron tan varios como intensos los directos que presencié y los momentos que sus temas me acompañaron. 🫀 Como las personas con quienes disfruté su arte.
Esta reflexión es, en parte, un reconocimiento a ese proceso íntimo como universal, la construcción de uno mismo a través de otros, hasta aprender a ser, finalmente, nuestro propio referente.

Hasta siempre, siempre Robe. (!) 🙌🤘

Hasta siempre, siempre Robe

Hasta siempre, siempre Robe